Me atrevo a decir y digo que hoy es el día en el que empiezan a sentarse mínimamente las bases de un nuevo modelo económico, ese que tanto estaba yo esperando y que tardaba en llegar. Nuestro presidente Jose Luís Rodriguez Zapatero se ha reunido hoy con los agentes sociales para debatir en qué consistirá la nueva Ley de Economía Sostenible.
Resulta interesante además por volver a tener sentados en la mesa a esas tres esquinas siempre en conflicto y más desde éste verano, cuando a mitad de julio fuimos testigos de un aluvión de críticas por parte de CCOO, Gobierno y CEOE. Pero éste no es el asunto que más me interesa abordar hoy, sino cómo vamos a asistir al cambio tan radical en nuestra economía.
Lo que se propone es un cambio productivo básicamente, sustentado casi por entero por las tecnologías de información y las incipientes energías renovables, ésto se está vendiendo ahora como una propuesta muy válida para la salida de la crisis, pero todavía me resulta increíble no haber caído en ello cuando todavía la crisis no nos había acechado, ¿por qué no se utilizó esta herramienta como una evasiva ante la crisis?
Sea como fuere estoy contento por el cambio de rumbo que parece estar teniendo lugar, de momento sólo en las mentes de algunos políticos, pero ya lo considero un gran logro. Como he leído, los cinco pilares básicos que soportarán la nueva estructura económica serán: Estabilidad y diálogo social, dinamismo e internacionalización de las empresas españolas con su respectivo empujón dinerario, una educación más avanzada y vinculada al nuevo modelo, mucha más carga de la partida para I+D+i en las cuentas nacionales y una creciente y necesaria mirada hacia las energías renovables.
Y es que, una vez iniciado este proceso de cambio y encontradas unas nuevas fuentes de empleo podremos por fin dar paso a la tarea de las energías limpias. Es un trabajo duro tal y como nos encontramos en la actualidad, pero por primera vez veo algo en qué confiar al horizonte, una nueva estructura, necesaria y eficaz. Espero que ésto sólo sea el primer paso para que el cambio en el modelo productivo español sea una realidad y no sólo una ilusión en la mente de algunos que ya desde hace tiempo no creemos en el ladrillo, me alegro de que por fin se dejen los beneficios personales de lado y se busque un enriquecedor futuro colectivo.





2 visitantes han dejado su huella.:
Por que?! me lees?
Pues si que mola la idea, a ver si es verdad que sale adelante! :)
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